Exigencias de resistencia al fuego (DB-SI 6) aplicadas a forjados de edificación

Exigencias de resistencia al fuego (DB-SI 6) aplicadas a forjados de edificación. Guía técnica para determinar la resistencia exigible y justificar la solución constructiva.

La resistencia estructural de un edificio durante un incendio depende, entre otros factores, de las características de sus elementos portantes y de las condiciones establecidas en la normativa aplicable. Los forjados requieren una comprobación específica, ya que soportan las cargas de las plantas y pueden actuar como elementos separadores entre distintos sectores de incendio.

El Documento Básico de Seguridad en caso de Incendio del Código Técnico de la Edificación establece los criterios que deben seguirse para justificar las prestaciones exigibles. La solución depende del uso del edificio, de la ubicación del forjado y de las características de la estructura, por lo que no existe un único valor válido para todas las construcciones.

1. Identifica la exigencia estructural antes de intervenir

El primer paso consiste en determinar qué resistencia al fuego debe alcanzar el forjado. Para ello, consulta el proyecto, identifica el uso del sector de incendio y comprueba si el elemento se encuentra sobre rasante o en una planta de sótano.

La sección SI 6 del DB-SI contempla la resistencia de los elementos estructurales principales, entre ellos losas, vigas, viguetas y pilares. La clasificación exigida se expresa mediante la letra R, acompañada de un número que indica el tiempo de resistencia en minutos bajo las condiciones normalizadas correspondientes.

Entre las clasificaciones habituales figuran R 30, R 60, R 90, R 120 y R 180. La exigencia concreta debe establecerse a partir de las tablas normativas y de las condiciones particulares del edificio.

2. Comprueba si el forjado también debe compartimentar

Un forjado puede desempeñar simultáneamente una función estructural y otra de separación entre sectores de incendio. Por este motivo, es necesario distinguir entre la capacidad portante, la integridad y el aislamiento térmico.

La clasificación R acredita la capacidad portante en los términos de la comprobación correspondiente. Las letras E e I hacen referencia, respectivamente, a la integridad frente al paso de llamas y gases calientes y al aislamiento térmico. Cuando se exige una clasificación REI, deben justificarse las tres prestaciones durante el tiempo establecido.

Si el elemento separa viviendas de un aparcamiento, por ejemplo, revisa tanto las exigencias estructurales como las condiciones de compartimentación aplicables a esa separación. No des por acreditada una clasificación REI únicamente porque el cálculo estructural cumpla el requisito R.

3. Determina el valor según el uso y la ubicación

La tabla 3.1 del DB-SI establece las clases de resistencia al fuego suficientes para los elementos estructurales principales en función del uso previsto y de la posición de la planta. También deben considerarse las notas de la tabla y las condiciones específicas del proyecto.

En edificios de uso Residencial Vivienda, Residencial Público, Docente o Administrativo, las referencias generales para la estructura son R 120 en sótanos, R 60 en plantas sobre rasante con una altura de evacuación de hasta 15 metros, R 90 cuando supera los 15 metros sin exceder los 28 y R 120 por encima de esa altura.

En edificios Comerciales, de Pública Concurrencia u Hospitalarios, las exigencias generales son R 120 en sótanos y R 90, R 120 o R 180 en plantas sobre rasante, según la altura de evacuación. En determinados supuestos, la exigencia de los sótanos aumenta a R 180.

Estas referencias deben aplicarse conforme a las condiciones y excepciones del DB-SI. Para un aparcamiento situado bajo un uso distinto, la tabla recoge generalmente R 120 para la estructura, mientras que en el supuesto de aparcamiento robotizado bajo otro uso establece R 180.

4. Evalúa el material y el estado del forjado

Antes de seleccionar una solución de protección, comprueba cómo está construido el elemento. Los forjados de hormigón armado, las losas macizas, los sistemas reticulares y las estructuras con vigas metálicas presentan características diferentes que influyen en su comportamiento frente al fuego.

En los elementos de hormigón, revisa el espesor, las dimensiones, la posición de las armaduras, las condiciones de apoyo y las cargas consideradas. Aunque el hormigón protege térmicamente el acero de las armaduras, el aumento de temperatura puede reducir las prestaciones de los materiales y afectar a la capacidad resistente.

En estructuras metálicas, analiza la sección de los perfiles, las cargas y el grado de exposición. El acero pierde capacidad resistente al aumentar su temperatura, por lo que puede ser necesario incorporar una protección adicional para alcanzar la clasificación requerida.

5. Selecciona el sistema protector adecuado

Cuando la estructura no alcanza por sí misma la resistencia exigida, debe estudiarse una solución compatible con el soporte y con las condiciones de exposición. La elección no puede basarse únicamente en el tipo de producto: también deben comprobarse sus prestaciones acreditadas y las condiciones de aplicación.

Las pinturas intumescentes se utilizan para proteger determinados elementos estructurales, especialmente perfiles de acero. Al exponerse a temperaturas elevadas, el revestimiento desarrolla una capa carbonosa expansiva que reduce la transferencia de calor hacia el soporte. Su eficacia depende del sistema empleado, de la geometría del perfil, del espesor aplicado y del tiempo de resistencia requerido.

Como alternativa, pueden estudiarse morteros proyectados, placas de protección y otros revestimientos con prestaciones justificadas. La solución debe corresponder al elemento concreto y contar con documentación técnica que permita acreditar su comportamiento frente al fuego.

6. Verifica la aplicación y la documentación del sistema

Antes de ejecutar los trabajos, solicita la documentación técnica del sistema elegido y comprueba que contempla el soporte, la configuración constructiva y la clasificación necesaria. Revisa también los espesores, las condiciones de aplicación y las instrucciones del fabricante.

Si la intervención requiere una pintura intumescente, verifica que el producto y el sistema completo sean adecuados para la estructura que se pretende proteger. No todos los revestimientos sirven para cualquier perfil, ni puede trasladarse automáticamente a un forjado una solución concebida para otro elemento.

Durante la ejecución, controla la preparación de la superficie, la aplicación del producto y la continuidad de la protección. Las juntas, los encuentros con paredes y pilares, las fijaciones y los pasos de instalaciones deben resolverse conforme a las especificaciones correspondientes.

7. Justifica la solución mediante cálculos o documentación acreditativa

La resistencia al fuego debe justificarse mediante un procedimiento adecuado a las características del elemento. Según el caso, pueden utilizarse métodos de cálculo, datos tabulados aplicables, ensayos, clasificaciones y documentación técnica de los productos o sistemas instalados.

La memoria del proyecto debe identificar la exigencia asignada al forjado, describir sus características y explicar cómo se acredita el cumplimiento. Si se incorpora una protección adicional, deben quedar documentados el sistema empleado y las condiciones relevantes de su ejecución.

La resistencia al fuego (DB-SI 6) debe analizarse dentro del marco normativo aplicable al edificio, sin confundir la clasificación de un producto con la prestación final de la estructura. La comprobación tiene que considerar el elemento completo y las condiciones de cálculo o aplicación que sustentan la solución adoptada.

8. Revisa los puntos que pueden alterar el resultado

Antes de dar por justificada la intervención, comprueba que la solución contempla los encuentros constructivos, las instalaciones y las condiciones reales del soporte. Un revestimiento discontinuo o una protección ejecutada fuera de las especificaciones puede comprometer las prestaciones previstas.

Evita también utilizar el mismo valor de resistencia para todos los edificios. El uso del sector inferior, la posición de la planta, la altura de evacuación y las exigencias de compartimentación pueden modificar los requisitos aplicables.

En edificios existentes, consulta la documentación disponible y comprueba el estado de los elementos antes de definir las actuaciones. Si existen daños, modificaciones o incertidumbres sobre la composición del forjado, puede ser necesaria una evaluación técnica específica.

9. Distingue entre el DB-SI y la normativa industrial

El Código Técnico de la Edificación y el Reglamento de Seguridad contra Incendios en los Establecimientos Industriales tienen ámbitos de aplicación diferenciados. Antes de utilizar una tabla de resistencia, determina qué normativa corresponde al edificio y a los espacios analizados.

El Real Decreto 164/2025 aprobó el nuevo reglamento industrial y modificó parcialmente el DB-SI. Por ello, en naves, almacenes y establecimientos con usos industriales, es necesario estudiar la configuración del inmueble y las disposiciones aplicables antes de establecer las exigencias de sus forjados.

La documentación final debe permitir identificar el requisito exigible, el procedimiento utilizado para justificarlo y las características de la solución constructiva ejecutada. De este modo, la clasificación asignada al elemento queda respaldada por las comprobaciones técnicas correspondientes.