Cierre de una emblemática sociedad gastronómica de Bilbao por un problema de acceso: lecciones sobre licencias y legalidad
El reciente cierre de la Sociedad Gastronómica Recreativa Euskalduna en Bilbao ha puesto de manifiesto, una vez más, la importancia crítica de contar con una licencia de actividad adecuada y cumplir con todos los requisitos urbanísticos vigentes. Situada en la entreplanta de un edificio de la calle Euskalduna nº 3, la sociedad se vio obligada a cesar su actividad debido a un problema de acceso que vulneraba las normas de seguridad y urbanismo locales, y cuya situación legal carecía de respaldo formal desde su fundación en 1974.
El Tribunal Superior de Justicia del País Vasco avaló la decisión municipal de prohibir el funcionamiento de esta sociedad, desestimando el recurso de apelación interpuesto por los responsables. La resolución confirma que, aunque la sociedad operó durante décadas, nunca contó con una licencia de actividad válida que garantizara el cumplimiento de la normativa vigente, especialmente en lo referente a accesos independientes frente a zonas residenciales.
La relevancia de las licencias de actividad y declaraciones responsables
Este caso subraya que la ausencia de documentación legal adecuada puede derivar en consecuencias graves para cualquier empresa o negocio. En el contexto actual, obtener una licencia de actividad no es solo un trámite administrativo: es un requisito indispensable para garantizar la seguridad, el cumplimiento normativo y la viabilidad jurídica del negocio.
Las declaraciones responsables y las licencias de apertura son instrumentos que permiten a las autoridades verificar que un establecimiento cumple con las condiciones de habitabilidad, seguridad, accesibilidad y compatibilidad con el planeamiento urbanístico. Su ausencia puede convertirse en un obstáculo insalvable, como ocurrió en el caso de Euskalduna, donde el acceso compartido con viviendas impidió la legalización de la actividad.
Antecedentes judiciales y municipales
El conflicto comenzó en febrero de 2021, cuando el Ayuntamiento de Bilbao emitió una resolución ordenando el cierre inmediato de la sociedad, seguida por la desestimación del recurso de reposición en abril del mismo año. La administración argumentó que el txoko operaba sin cobertura legal y que no era posible otorgarle licencia debido a los requisitos urbanísticos del Plan General, que exige un acceso independiente para actividades comerciales en edificios con zonas residenciales.
La sociedad, por su parte, defendía que llevaba funcionando desde 1974, y que las autoridades locales habían tolerado su actividad durante décadas, incluso permitiendo pequeñas obras en 2015. Sin embargo, el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco destacó que la existencia de tolerancia o pagos de tasas municipales no sustituye la obtención de la licencia correspondiente. El fallo enfatiza que el deber de probar la existencia de la licencia recaía sobre la sociedad, y la evidencia aportada fue insuficiente.
Licencia de actividad: un requisito indispensable
La sentencia refuerza un principio fundamental: sin licencia actividad debidamente otorgada, un negocio no puede operar legalmente. Ni la tradición, ni el funcionamiento prolongado, ni el pago de tasas municipales pueden sustituir este requisito. La seguridad jurídica y la protección de los ciudadanos dependen de que los negocios cumplan estrictamente con la normativa.
Este caso sirve de advertencia a los emprendedores y gestores de negocios: la regularización de actividades económicas requiere cumplir con todos los requisitos técnicos y administrativos, incluyendo la separación de accesos, cumplimiento de normas de seguridad contra incendios, higiene, y accesibilidad. Ignorar estos aspectos puede derivar en la pérdida del derecho a operar, así como en sanciones económicas y judiciales.
Accesos y seguridad: un requisito urbanístico innegociable
El Plan General de Ordenación Urbana de Bilbao establece que los locales comerciales o de ocio deben contar con un acceso independiente respecto a las zonas residenciales. En el caso de la Sociedad Gastronómica Euskalduna, la entrada compartida con viviendas imposibilitó la obtención de la licencia, convirtiéndose en un obstáculo legal insalvable. La sentencia subraya que el uso del espacio era incompatible con la normativa vigente, dejando claro que la legalidad urbanística no admite excepciones basadas en antigüedad o tradición.
El principio de confianza legítima y sus límites
La sociedad intentó ampararse en el principio de confianza legítima, argumentando que la inactividad municipal durante décadas constituía una autorización tácita. El Tribunal, sin embargo, descartó esta defensa, recordando que existía una resolución expresa denegando la licencia en 1987. El concepto de confianza legítima no sustituye la necesidad de cumplir los requisitos legales ni autoriza el funcionamiento irregular de un negocio.
Impacto económico y social del cierre
El cierre de un txoko histórico como Euskalduna no solo afecta a los socios, sino que tiene un impacto significativo en la vida cultural y social de la ciudad. Los negocios que operan sin licencias ponen en riesgo su continuidad, pero también generan incertidumbre entre los vecinos y otros actores del sector. Este caso evidencia que la inversión en cumplimiento normativo es esencial para garantizar la sostenibilidad del negocio.
Lecciones para empresarios y emprendedores
Existen múltiples lecciones prácticas que extraer de este caso:
- La licencia de actividad es obligatoria y debe estar vigente y documentada.
- Las licencias de apertura y declaraciones responsables son herramientas que aseguran el cumplimiento normativo y la seguridad de los clientes.
- El acceso independiente y la compatibilidad con el planeamiento urbanístico son requisitos innegociables.
- El pago de tasas y la tolerancia municipal no sustituyen la legalidad formal.
- El incumplimiento puede derivar en cierre definitivo y sanciones económicas.
Además, la planificación preventiva en materia de licencias permite identificar riesgos legales antes de que se materialicen en conflictos judiciales, evitando pérdidas económicas y daños reputacionales. La experiencia de Euskalduna muestra que la anticipación y la formalización de todos los permisos legales es una inversión indispensable para la continuidad del negocio.
La seguridad jurídica como pilar de cualquier negocio
El caso de la Sociedad Gastronómica Recreativa Euskalduna es un recordatorio contundente de que la tradición y la historia no eximen del cumplimiento de la ley. Las licencias de actividad, declaraciones responsables, licencias de apertura y de obras no son meros trámites administrativos, sino instrumentos esenciales para garantizar la seguridad jurídica y la continuidad empresarial. Los emprendedores y empresarios deben asumir la obtención de estas licencias como una prioridad estratégica, asegurando que cada local, espacio o actividad cumpla con todos los requisitos técnicos y legales desde su inicio.
Bilbao y otras ciudades del País Vasco muestran con este caso que la normativa urbanística y de actividad comercial no es opcional: se trata de un marco de protección para todos los ciudadanos, que evita conflictos y protege la integridad de los negocios y la convivencia vecinal. Ignorar estos requerimientos puede significar el cierre irreversible, como ocurrió con Euskalduna, y es un ejemplo paradigmático que toda sociedad o empresario debería considerar antes de iniciar o mantener cualquier actividad económica.
Así que, cumplir con las licencias de actividad y apertura, mantener la documentación al día y respetar los requisitos urbanísticos es la única forma de garantizar que un negocio pueda operar de manera sostenible, segura y sin riesgos legales que comprometan su existencia.
