El incendio en la planta de reciclaje de Saica en Zaragoza: cronología, control y lecciones en seguridad industrial

El incendio en la planta de reciclaje de Saica en Zaragoza: cronología, control y lecciones en seguridad industrial. Un fuego que mantuvo en vilo a Zaragoza durante más de 20 horas. 

El incendio declarado en la tarde del sábado 14 de febrero de 2026 en la planta de reciclaje de papel de Saica Natur, ubicada en la avenida San Juan de la Peña número 94, en el barrio del Picarral de Zaragoza, generó una intensa movilización de medios de emergencia y una gran expectación ciudadana. La espectacular columna de humo negro fue visible desde numerosos puntos de la capital aragonesa, activando protocolos de prevención y recomendaciones municipales.

La alerta se produjo en torno a las 18:00 horas, cuando una vigilante de turno detectó el fuego en la zona de almacenamiento de papel y cartón compactado y dio aviso inmediato. La rápida intervención del Cuerpo de Bomberos de Zaragoza permitió establecer un confinamiento efectivo del incendio, evitando su propagación a otras áreas estratégicas del complejo industrial.

Durante toda la noche, el operativo trabajó sin descanso con una estrategia clara: permitir la combustión controlada del material almacenado mientras se protegían las naves productivas. A pesar de las fuertes rachas de viento registradas en la ciudad, la situación permaneció bajo control en todo momento y no se registraron daños personales ni riesgo tóxico para la población.

Pinturas intumescentes certificadas como barrera esencial en infraestructuras industriales

En instalaciones donde se almacenan grandes volúmenes de material combustible, como papel y cartón, la prevención estructural adquiere una relevancia crítica. Las pinturas intumescentes certificadas representan una de las soluciones más eficaces para reforzar la resistencia al fuego de elementos metálicos y estructurales.

Este tipo de recubrimiento especial actúa expandiéndose ante temperaturas elevadas, formando una capa aislante que retrasa la pérdida de capacidad portante del acero. En un escenario como el vivido en la planta de Zaragoza, la correcta aplicación de sistemas intumescentes puede marcar la diferencia entre un incendio confinado y un colapso estructural de grandes dimensiones.

Las plantas de reciclaje, por su propia naturaleza, concentran residuos altamente combustibles. Por ello, la implementación de recubrimientos ignífugos certificados en pilares, vigas y techos industriales se convierte en un elemento determinante para garantizar la estabilidad durante las tareas de extinción.

La importancia del certificado contra incendios en complejos industriales

La normativa española exige que determinadas instalaciones dispongan de un certificado contra incendios, documento que acredita el cumplimiento de las exigencias técnicas en materia de seguridad y protección pasiva.

En centros industriales activos desde los años 80, como esta planta zaragozana, la actualización periódica de certificaciones resulta imprescindible. Dicho certificado no solo valida la existencia de sistemas de detección y alarma, sino también la correcta compartimentación de sectores, la resistencia estructural al fuego y la adecuación de materiales constructivos.

Durante el incendio, se activaron cámaras termográficas y sistemas de alarma que permitieron una rápida respuesta. Estos mecanismos forman parte de los requisitos evaluados en auditorías técnicas y contribuyen a minimizar riesgos, proteger activos estratégicos y garantizar la seguridad de trabajadores y vecinos.

Aplicaciones de la Protección Pasiva Contra Incendios en plantas de reciclaje

Las aplicaciones de la Protección Pasiva Contra Incendios son especialmente relevantes en instalaciones dedicadas al tratamiento y almacenamiento de residuos reciclables.

Entre las soluciones más utilizadas destacan:

  • Sectorización mediante muros y puertas cortafuegos
  • Sellado ignífugo de pasos de instalaciones
  • Recubrimientos intumescentes en estructuras metálicas
  • Aislamientos resistentes al fuego en cubiertas y fachadas
  • Sistemas de detección temprana con sensores térmicos

En el caso de Zaragoza, la estrategia de confinamiento funcionó gracias a la delimitación eficaz del sector afectado. El fuego se mantuvo en una zona concreta de almacenamiento, evitando la propagación a la nave principal no afectada. Esta compartimentación estructural es una aplicación directa de la protección pasiva, diseñada para contener el incendio dentro de un perímetro definido.

Estrategia operativa: confinamiento y combustión controlada

El inspector jefe de Bomberos, Eduardo Sánchez, explicó que la extinción sería lenta debido a la naturaleza del material almacenado. El papel compactado dificulta la penetración del agua, lo que obliga a adoptar una estrategia diferente a la convencional.

Intentar apagar directamente un gran volumen de papel prensado resulta ineficaz, ya que el agua no logra penetrar en el interior del material. Por ello, el operativo priorizó el enfriamiento perimetral y la protección de las zonas colindantes mientras se permitía la combustión progresiva del núcleo afectado.

En la intervención participaron cuatro dotaciones con vehículos nodriza y tanques de gran capacidad, unidades de mando, una ambulancia preventiva y entre 20 y 25 efectivos. La coordinación permanente con la empresa permitió mantener el abastecimiento continuo de agua y garantizar la seguridad del personal interviniente.

Sin riesgo tóxico: evaluación del humo y medidas preventivas

Uno de los aspectos que más inquietud generó fue la densa columna de humo visible desde distintos barrios de la ciudad. Sin embargo, las autoridades confirmaron que la combustión afectaba exclusivamente a papel y cartón, descartando la presencia de sustancias químicas peligrosas.

El humo producido era equivalente al que generaría la quema de papel en condiciones domésticas, aunque en un volumen considerablemente mayor. A pesar de no existir riesgo químico, el Ayuntamiento recomendó a los vecinos del entorno cerrar puertas y ventanas para evitar molestias por olores y partículas en suspensión.

Esta comunicación transparente contribuyó a reducir la alarma social y a mantener la calma durante las horas más críticas del incidente.

Extinción definitiva y retirada del operativo

Sobre las 14:00 horas del domingo 15 de febrero, el Ayuntamiento de Zaragoza confirmó la extinción total del incendio. Tras más de 20 horas de trabajo continuo, los Bomberos abandonaron la planta una vez verificado que no existían focos activos ni riesgo de reignición.

Durante la mañana, la columna de humo se fue reduciendo progresivamente hasta desaparecer. La previsión inicial de que la extinción completa se produciría el domingo se cumplió conforme a lo anunciado por los responsables del operativo.

No hubo que lamentar daños personales, ya que en el momento del incendio no se encontraban trabajadores en la zona afectada, más allá del personal de vigilancia que activó la alerta inicial.

Investigación de causas y evaluación de daños materiales

Las causas del incendio siguen sin determinarse y serán objeto de un atestado técnico una vez finalizadas las labores de inspección. La empresa cuantificará las pérdidas materiales tras evaluar la cantidad de papel y cartón almacenados en el sector afectado.

La planta, operativa desde los años 80, constituye uno de los principales centros de suministro de materia prima para las fábricas del grupo. Su función dentro de la cadena de reciclaje de Zaragoza es estratégica, ya que procesa residuos procedentes de la recogida selectiva urbana e industrial.

La rápida respuesta y el confinamiento efectivo evitaron consecuencias estructurales de mayor gravedad, preservando la continuidad operativa del resto de instalaciones.

Lecciones en seguridad industrial y resiliencia urbana

Este incendio pone de relieve la importancia de una planificación integral en materia de seguridad contra incendios en entornos industriales. La combinación de detección temprana, compartimentación adecuada, protección pasiva y coordinación operativa permitió gestionar un incidente potencialmente crítico sin víctimas ni expansión descontrolada.

La experiencia refuerza la necesidad de mantener actualizados los sistemas de prevención, revisar periódicamente las certificaciones técnicas y aplicar soluciones avanzadas que incrementen la resistencia estructural ante situaciones extremas.

La gestión eficaz del incendio en Zaragoza demuestra que la preparación, la inversión en seguridad y la respuesta profesional coordinada constituyen pilares fundamentales para minimizar impactos y garantizar la protección de infraestructuras estratégicas.