Extintores en salas de resonancia magnética: ¿cuáles cumplen con la normativa? La compatibilidad magnética y la eficacia extintora, dos criterios decisivos en los hospitales
Las salas de resonancia magnética presentan exigencias particulares en materia de seguridad contra incendios debido a la presencia de campos magnéticos intensos, equipos de diagnóstico de alta precisión e instalaciones eléctricas. La elección de los medios de extinción debe responder tanto a las características del fuego que podría producirse como a las restricciones del entorno magnético, ya que un dispositivo inadecuado puede generar riesgos adicionales para pacientes y profesionales sanitarios.
Qué requisitos deben cumplir los extintores en salas de resonancia magnética
La selección de extintores en salas de resonancia magnética exige comprobar la clasificación de seguridad de cada equipo y las condiciones autorizadas por el fabricante. Las categorías MR Safe, MR Conditional y MR Unsafe permiten distinguir entre dispositivos considerados seguros, utilizables bajo condiciones específicas y aquellos que presentan riesgos inaceptables en presencia del campo magnético.
Esta clasificación resulta especialmente relevante en la Zona IV, donde se encuentra el imán. Los extintores convencionales pueden incorporar recipientes, válvulas o mecanismos con materiales ferromagnéticos capaces de desplazarse violentamente hacia el equipo. Por ello, la capacidad de apagar un fuego no basta para determinar si un modelo puede introducirse en esta estancia.
CO₂ frente a otros agentes: ventajas y limitaciones
El extintor co2 destaca por utilizar dióxido de carbono como agente extintor y no dejar residuos sólidos tras la descarga. Esta característica puede resultar ventajosa en determinadas dependencias técnicas con cuadros eléctricos y equipos electrónicos. Sin embargo, su idoneidad depende del riesgo concreto y de las condiciones de utilización. La presencia de CO₂ no garantiza la compatibilidad magnética, y también deben valorarse los posibles efectos del frío intenso durante la descarga y el desplazamiento del oxígeno en espacios cerrados.
Modelos de 2 kg y 5 kg: diferencias para las dependencias técnicas
La capacidad del extintor influye en la cantidad de agente disponible y en su aplicación prevista. Los modelos de 2 kg y 5 kg pueden estudiarse para determinados espacios auxiliares de un centro sanitario, siempre que el proyecto de protección contra incendios contemple su instalación y se respeten las restricciones del entorno.
El extintor co2 2 kg, como el modelo 2CO2ELITE descrito en la documentación técnica de referencia, presenta una eficacia de 34B, una altura de 588 milímetros y un peso completo de 6,25 kilogramos. Su formato permite valorar su colocación en dependencias auxiliares con riesgos específicos, aunque su recipiente de acero al carbono impide considerarlo automáticamente apto para la sala del imán.
La elección debe considerar diversos factores
Por su parte, el extintor co2 5 kg, correspondiente al modelo 5CO2ELITE, ofrece una eficacia de 89B, una altura de 758 milímetros y un peso completo de 13,2 kilogramos. La mayor cantidad de agente puede resultar adecuada para determinados riesgos en espacios técnicos, pero la elección debe considerar también la ventilación, la ocupación y las características del posible incendio. Ambos modelos requieren una evaluación independiente de su compatibilidad con resonancia magnética.
Por qué la normativa general no garantiza la seguridad magnética
En España, el Real Decreto 513/2017, que regula las instalaciones de protección contra incendios, establece requisitos para los equipos, su instalación y su mantenimiento. Por su parte, el Código Técnico de la Edificación, mediante el documento básico DB-SI cuando resulte aplicable, contempla condiciones de seguridad en caso de incendio, incluidos aspectos relacionados con la evacuación y los medios de extinción.
Estas disposiciones deben interpretarse junto con las especificaciones del fabricante de la resonancia magnética y las recomendaciones específicas de seguridad magnética. Referencias como ASTM F2503 ayudan a identificar los dispositivos según su comportamiento en estos entornos. No obstante, el cumplimiento de las normas generales de protección contra incendios no demuestra, por sí solo, que un extintor sea seguro dentro de la Zona IV.
Diferencias entre la sala del imán y las zonas auxiliares
La ubicación determina qué equipos pueden utilizarse de forma segura. En las áreas de acceso general, recepción o dependencias administrativas, la dotación de extintores se establece según los riesgos del edificio y el proyecto correspondiente. En las zonas de acceso controlado, la proximidad al imán obliga a extremar las comprobaciones. Dentro de la sala que alberga el equipo, únicamente deben emplearse dispositivos cuya compatibilidad esté acreditada para las condiciones previstas.
Los extintores de polvo ABC también requieren una evaluación específica. Aunque pueden ofrecer protección frente a distintas clases de fuego en otras zonas del hospital, sus recipientes metálicos pueden presentar riesgos magnéticos y el polvo puede contaminar componentes electrónicos sensibles. Por ello, no deben introducirse en la sala del imán sin una comprobación expresa de su idoneidad.
Mantenimiento y actuación ante una emergencia
El mantenimiento reglamentario debe incluir las comprobaciones del estado del extintor, su accesibilidad, la revisión de sus componentes y el registro de las intervenciones realizadas. En los equipos autorizados para entornos de resonancia, también debe verificarse que conservan las características originales que justifican su clasificación de seguridad. La sustitución de piezas por otras no evaluadas puede alterar esa compatibilidad.
Ante un incendio, el protocolo del centro debe contemplar la alarma, la evacuación de los pacientes, la comunicación con los servicios de emergencia y el control de acceso a la sala. La decisión de intervenir con un extintor corresponde a personal formado y solo debe tomarse cuando las condiciones lo permitan. Si fuera necesario reducir el campo magnético para facilitar la intervención, el procedimiento debe seguir el plan de emergencia y las indicaciones del personal especializado, ya que un quench puede implicar riesgos asociados a la liberación de gases criogénicos.
La elección correcta depende de la ubicación y de la evaluación técnica
La protección contra incendios en instalaciones de resonancia magnética requiere coordinar la normativa general, las características del riesgo y las restricciones propias de los equipos médicos. La eficacia declarada de un extintor y su certificación reglamentaria son criterios necesarios, pero no sustituyen la comprobación de su seguridad magnética. La selección final debe quedar respaldada por la documentación técnica y los procedimientos específicos del centro sanitario.
