Lo que necesita tu local para cumplir con la normativa de protección contra incendios 

Lo que necesita tu local para cumplir con la normativa de protección contra incendios. Checklist de protección contra incendios: equipos, evacuación y requisitos que debes revisar.

Abrir un bar, restaurante, discoteca o sala de eventos exige comprobar que el establecimiento reúne las condiciones necesarias para recibir público con garantías. La superficie, el aforo, la distribución de las instalaciones y las características de las zonas de riesgo determinan qué medidas deben estar disponibles antes de iniciar la actividad.

El Código Técnico de la Edificación (CTE DB-SI) establece los requisitos básicos de seguridad frente al fuego, mientras que el Reglamento de Instalaciones de Protección contra Incendios (RIPCI), aprobado mediante el Real Decreto 513/2017, regula aspectos relacionados con los equipos y su mantenimiento. Esta checklist permite organizar las comprobaciones en cuatro fases: antes de alquilar el local, durante las obras, antes de abrir y a lo largo de la actividad.

1. Antes de firmar el alquiler: comprueba las condiciones del establecimiento

Elegir un local únicamente por su ubicación o precio puede generar gastos adicionales si el inmueble necesita reformas para adaptarse a la actividad prevista. Antes de comprometerse con un alquiler, conviene revisar los siguientes puntos para cumplir con la normativa:

  • Identificar el uso del establecimiento. Determinar si se destinará a restauración, espectáculos, actividades deportivas, reuniones u otra actividad contemplada por la normativa.
  • Verificar la superficie construida. Este dato permite determinar si deben incorporarse instalaciones adicionales, como bocas de incendio equipadas o sistemas automáticos de detección.
  • Calcular el aforo previsto. La ocupación debe ajustarse a los criterios establecidos en el CTE, teniendo en cuenta la superficie útil y el uso de cada zona.
  • Comprobar las salidas de evacuación. Revisar su número, anchura, distribución y recorridos para determinar si permiten desalojar el establecimiento conforme a las exigencias aplicables.
  • Localizar las zonas de riesgo especial. Cocinas, almacenes, cuartos de instalaciones y espacios destinados a residuos pueden requerir condiciones específicas de compartimentación y equipamiento.
  • Consultar la licencia de actividad. Revisar el proyecto técnico, las condiciones municipales y los requisitos autonómicos que puedan afectar al negocio.

La superficie y el aforo no son datos secundarios. Un establecimiento pequeño puede necesitar una configuración distinta a la de una sala de espectáculos, incluso cuando ambos desarrollen actividades con presencia habitual de público.

2. Antes de comenzar las obras: define los equipos y las instalaciones necesarias

Una vez comprobadas las características del inmueble, el siguiente paso consiste en determinar qué actuaciones deben ejecutarse para adecuarlo a la actividad. La documentación técnica debe concretar las medidas exigibles en función de cada espacio y de los riesgos existentes.

El equipamiento básico que debe contemplarse desde el proyecto

Los extintores forman parte del equipamiento exigido para los establecimientos de pública concurrencia. El CTE DB-SI establece, con carácter general, una eficacia mínima de 21A-113B y una distancia máxima de recorrido de 15 metros desde los puntos de evacuación hasta el equipo más próximo, en cada planta. La distribución debe calcularse sobre el recorrido real, no sobre la distancia en línea recta.

  • Comprobar que la cantidad de equipos permite cubrir los recorridos exigidos.
  • Seleccionar agentes extintores adecuados para los riesgos de cada zona.
  • Prever señalización visible y accesible para localizar los equipos.
  • Verificar que la instalación no obstaculiza los recorridos de evacuación.

Requisitos que aumentan según las dimensiones y el aforo

Las instalaciones adicionales dependen de los umbrales establecidos en el CTE y de las características concretas del establecimiento. Entre las principales comprobaciones figuran las siguientes:

  • Superficie superior a 500 m²: comprobar la exigencia de bocas de incendio equipadas (BIE) para el uso de pública concurrencia.
  • Ocupación superior a 500 personas: verificar si corresponde instalar un sistema de alarma apto para emitir mensajes por megafonía.
  • Superficie superior a 1.000 m²: comprobar la exigencia de detección automática de incendios.
  • Ocupación superior a 1.000 personas: revisar los requisitos de control del humo en caso de incendio.
  • Altura de evacuación superior a 24 metros: comprobar si resulta obligatoria una columna seca.
  • Cocinas con potencia instalada superior a 50 kW: contemplar un sistema de extinción automática sobre los aparatos de cocción y la campana.

Estos valores corresponden a las condiciones generales indicadas para el uso de pública concurrencia. Las características del edificio, la actividad concreta y otras disposiciones aplicables pueden introducir requisitos adicionales.

Materiales, compartimentación y pasos de instalaciones

La protección del establecimiento no depende únicamente de los equipos visibles. Las paredes, los techos, los revestimientos y los elementos estructurales también deben cumplir las condiciones de comportamiento y resistencia al fuego que correspondan.

  • Verificar la clasificación de reacción al fuego de los revestimientos previstos.
  • Comprobar la resistencia al fuego exigida para los elementos de separación entre sectores.
  • Revisar la compartimentación de cocinas, almacenes y otros recintos de riesgo especial.
  • Incorporar soluciones adecuadas para sellar los pasos de cables, tuberías y conductos que atraviesen elementos resistentes al fuego.
  • Confirmar que las modificaciones de distribución respetan las condiciones establecidas en el proyecto técnico.

3. Antes de abrir al público: revisa la instalación y la evacuación

Con las obras terminadas, es necesario comprobar que las medidas proyectadas se han ejecutado correctamente y que el establecimiento está preparado para recibir a sus usuarios. La revisión debe incluir tanto los equipos como las condiciones de salida del edificio.

Equipos accesibles, señalización y mantenimiento inicial

Un extintor debe estar colocado en un punto visible, accesible y correctamente señalizado. El RIPCI establece que su parte superior debe situarse, con carácter general, entre 80 y 120 centímetros sobre el suelo. También deben respetarse las condiciones de instalación y las instrucciones correspondientes a cada equipo.

  • Comprobar que los extintores están fijados correctamente y no quedan ocultos tras muebles, puertas u otros elementos.
  • Verificar la presencia de señales normalizadas para los equipos y las vías de evacuación.
  • Revisar el funcionamiento del alumbrado de emergencia.
  • Confirmar que las salidas permanecen accesibles y libres de obstáculos.
  • Comprobar que las puertas cumplen las condiciones de apertura exigidas según su función y ocupación.
  • Verificar que las instalaciones disponen de la documentación y los certificados que correspondan.
  • Contratar el mantenimiento reglamentario con una empresa habilitada cuando resulte exigible.

La señalización debe permitir identificar las salidas, los recorridos de evacuación y los medios de protección. El alumbrado de emergencia también debe ajustarse a las condiciones aplicables al establecimiento y a las características de sus recorridos.

BIE: cuándo debe incorporarse y qué comprobar

Las bocas de incendio equipadas (BIE) son instalaciones conectadas a una red de abastecimiento de agua que permiten intervenir sobre un incendio mediante una manguera. En los establecimientos de pública concurrencia, el CTE DB-SI contempla su obligatoriedad cuando la superficie construida supera los 500 m², sin perjuicio de otras exigencias que puedan corresponder al edificio.

  • Confirmar si la superficie del local activa la obligación de instalar BIE.
  • Verificar que su ubicación permite acceder a ellas sin obstáculos.
  • Comprobar que están señalizadas y que sus componentes se encuentran en condiciones de uso.
  • Incorporar las revisiones periódicas previstas en la normativa de mantenimiento.

En un local de menor superficie, la ausencia de BIE no significa que puedan omitirse los demás equipos obligatorios. Los extintores, la señalización, el alumbrado y las condiciones de evacuación deben revisarse según las exigencias aplicables.

Cocinas: comprueba los riesgos asociados a la preparación de alimentos

En bares y restaurantes, los aparatos de cocción y las freidoras requieren especial atención por las características de los materiales que pueden arder. La potencia instalada determina la clasificación de la cocina como recinto de riesgo especial y puede activar requisitos adicionales.

  • Comprobar la potencia total instalada de los aparatos de cocción.
  • Verificar si corresponde instalar un sistema de extinción automática sobre la zona de cocción y la campana.
  • Disponer de un agente extintor adecuado para los fuegos de aceites y grasas de cocina.
  • Revisar la separación de la campana respecto a materiales combustibles y las condiciones exigidas para los conductos.
  • Confirmar que las instalaciones eléctricas y los equipos de cocina se encuentran en condiciones adecuadas de funcionamiento.

La dotación debe responder a los riesgos reales de cada zona. No todos los agentes extintores sirven para cualquier tipo de fuego, por lo que la elección debe ajustarse a las características del combustible y a las especificaciones del equipo.

4. Durante la actividad: organiza las revisiones y conserva la documentación

La apertura del negocio no pone fin a las obligaciones del titular. Los equipos deben mantenerse operativos y las actuaciones de revisión deben quedar documentadas conforme a la normativa aplicable.

El calendario que conviene incorporar a la gestión del local

Un extintor 6 kg de polvo ABC es una opción habitual para cubrir los riesgos generales de numerosos establecimientos, siempre que su eficacia esté acreditada y resulte adecuada para la actividad. Un modelo de estas características puede ofrecer una eficacia superior a la mínima exigida para el uso de pública concurrencia, pero es necesario comprobar la clasificación concreta del producto antes de instalarlo.

  • Cada tres meses: efectuar las comprobaciones trimestrales previstas en el RIPCI, incluidas la accesibilidad, la señalización, los precintos, el estado general y los indicadores de presión cuando corresponda.
  • Cada año: encargar el mantenimiento reglamentario a una empresa mantenedora habilitada.
  • Cada cinco años: realizar el retimbrado o la prueba de presión cuando corresponda según la normativa aplicable al equipo.
  • A los veinte años: sustituir el extintor al alcanzar el final de su vida útil reglamentaria.
  • Cada diez años: comprobar si el establecimiento está sujeto a la inspección por un organismo de control prevista en el artículo 22 del RIPCI.

La inspección decenal contempla determinadas excepciones, entre ellas las aplicables a establecimientos de pública concurrencia de menos de 500 m² que no dispongan de zonas de riesgo especial alto. Estas exenciones no eliminan las obligaciones de mantenimiento que sigan siendo aplicables.

Documentación que debe estar disponible

  • Conservar el proyecto o la documentación técnica de la actividad.
  • Guardar los certificados de instalación que correspondan.
  • Mantener los registros de las operaciones de mantenimiento.
  • Revisar las condiciones impuestas en la licencia de actividad.
  • Actualizar la documentación cuando se realicen modificaciones que afecten a las instalaciones o a la distribución del establecimiento.
  • Comprobar si la actividad requiere un plan de autoprotección conforme a la normativa específica.

La documentación permite acreditar qué medidas se han instalado, cuándo se han revisado y qué actuaciones se han realizado sobre los equipos. Su organización facilita las inspecciones y ayuda a detectar necesidades de actualización cuando cambia la actividad del negocio. Te esperamos en la próxima publicación de ardawest.eu.

Qué debes tener claro antes de recibir a los primeros clientes

La dotación de un local de pública concurrencia debe ajustarse a su superficie, aforo, distribución y riesgos específicos. Una checklist ayuda a ordenar las tareas, pero no sustituye al proyecto técnico ni a la comprobación de las disposiciones autonómicas y municipales.

Antes de abrir, conviene confirmar que las instalaciones están correctamente ejecutadas, que los equipos son accesibles y que existe un sistema de mantenimiento documentado. De este modo, el titular puede acreditar las condiciones exigibles y mantener el establecimiento preparado para el desarrollo de su actividad.