García Urbano, en el punto de mira del PSOE por El Nido: cinco años funcionando sin licencia concedida
El PSOE de Estepona ha pedido explicaciones al Gobierno municipal de José María García Urbano por la situación administrativa de El Nido, un conocido establecimiento situado en la zona de Costa Natura. La controversia gira principalmente alrededor de su licencia de actividad, la concesión del espacio público, la identidad del actual explotador y las autorizaciones de las fiestas y eventos que se celebran en sus instalaciones.
La cuestión planteada por los socialistas puede resumirse en una pregunta muy concreta: ¿cómo ha podido funcionar El Nido desde 2021 si, según la documentación municipal consultada por el PSOE, la licencia de actividad iniciada en 2019 no consta formalmente concedida?
Conviene precisar desde el principio un aspecto fundamental. El PSOE no sostiene que el establecimiento carezca necesariamente de cualquier título habilitante o autorización administrativa. Lo que afirma la formación es que no ha localizado constancia de la concesión formal de la licencia de actividad dentro de la documentación municipal examinada.
Por este motivo, la portavoz socialista, Emma Molina, reclama al Ayuntamiento de Estepona que detalle cuál ha sido exactamente la situación administrativa del establecimiento durante estos años y qué actuaciones de inspección o control se han desarrollado.
El Nido lleva abierto desde 2021 y su expediente de licencia se remonta a 2019
Uno de los elementos centrales de la polémica es la diferencia entre iniciar la tramitación de una licencia y obtener finalmente su concesión.
Según la información expuesta por el PSOE de Estepona, el expediente correspondiente a la licencia de actividad de El Nido comenzó a tramitarse en 2019. Sin embargo, el establecimiento habría iniciado su actividad en 2021.
Desde entonces han transcurrido aproximadamente cinco años de funcionamiento hasta 2026.
La formación socialista asegura que, tras consultar la documentación municipal, no consta formalmente concedida esa licencia de actividad, circunstancia sobre la que solicita una explicación pública al equipo de gobierno.
La controversia, por tanto, no puede reducirse únicamente a preguntar si existe o no una licencia. Para determinar correctamente la situación sería necesario conocer todo el expediente administrativo y los títulos habilitantes que hayan permitido desarrollar la actividad desde su apertura.
Entre otras cuestiones, consideramos necesario aclarar cuándo se presentaron las solicitudes correspondientes, qué documentación técnica acompañaba al expediente, qué requerimientos pudo realizar el Ayuntamiento, qué informes fueron emitidos y cuál es la situación administrativa actual. En este contexto, la licencia de actividad Malaga constituye también un ejemplo de la relevancia que tienen estos trámites para determinar las condiciones administrativas de funcionamiento de un establecimiento.
¿Puede funcionar un establecimiento mientras se tramita una licencia de actividad?
Este punto resulta especialmente importante para interpretar correctamente el caso.
La ausencia de una resolución formal de una licencia concreta no permite concluir automáticamente que una actividad haya funcionado ilegalmente. Dependiendo de la naturaleza del establecimiento, de la normativa aplicable y del procedimiento administrativo utilizado, una actividad puede estar sometida a diferentes mecanismos de intervención municipal.
Por eso, para conocer qué ha ocurrido realmente con El Nido habría que analizar el expediente completo y determinar qué título habilitante ha respaldado su funcionamiento desde 2021.
Precisamente esa es una de las aclaraciones reclamadas por el PSOE.
Si existe otro instrumento administrativo que haya permitido legítimamente desarrollar la actividad, el Ayuntamiento puede identificarlo y explicar su alcance. Si el expediente continúa abierto, también resulta relevante conocer por qué permanece sin resolución formal después de tantos años y qué actuaciones se han producido durante ese periodo.
La concesión de El Nido se remonta a 2017 y tiene una duración de 50 años
La licencia de actividad de El Nido constituye solamente una parte del debate.
Existe otra cuestión distinta: la concesión administrativa vinculada al espacio.
Según recuerda el PSOE, en 2017 se otorgó una concesión por un periodo de 50 años a Miguel Vázquez Galiano, entonces concejal del Partido Popular en Coín y administrador de la sociedad inicialmente relacionada con el establecimiento.
Una concesión de esta duración convierte en especialmente relevante conocer cómo ha evolucionado la explotación desde su adjudicación.
Los socialistas reclaman información sobre la situación actual de la concesión y las posibles modificaciones producidas desde 2017.
Estamos, por tanto, ante dos planos administrativos que no deben confundirse.
Por una parte se encuentra el título que permite ocupar o explotar determinado espacio público y, por otra, los permisos, licencias o instrumentos administrativos necesarios para ejercer una determinada actividad.
La existencia de una concesión no responde necesariamente a todas las exigencias relacionadas con la actividad desarrollada en el establecimiento.
El PSOE pregunta quién explota actualmente El Nido en Estepona
Una de las principales preguntas planteadas por Emma Molina se refiere a la identidad del actual explotador de El Nido.
El PSOE quiere conocer quién gestiona actualmente el establecimiento y cuál es su relación jurídica con la concesión original.
En concreto, solicita aclaraciones acerca de la posible existencia de una cesión, transmisión, subarriendo o cualquier otra modificación de las condiciones inicialmente adjudicadas.
Esta petición no implica por sí misma que se haya producido alguna irregularidad.
Lo que reclaman los socialistas es transparencia acerca de la evolución de una concesión administrativa otorgada por medio siglo y vinculada a un espacio público.
Si durante este periodo se ha producido un cambio de explotador o alguna modificación jurídicamente relevante, la cuestión planteada consiste en determinar qué procedimiento se siguió, cuándo se produjo y qué autorización municipal recibió, en caso de que resultara necesaria. La propia naturaleza de estos trámites explica por qué también resulta relevante conocer los requisitos vinculados a una licencia de actividad Estepona cuando se analiza la situación administrativa de un establecimiento.
La investigación relacionada con Miguel Vázquez Galiano
El PSOE también ha recordado que Miguel Vázquez Galiano fue detenido en 2025 dentro de una operación policial relacionada con una investigación sobre un presunto delito de blanqueo de capitales procedentes de la explotación sexual.
Este hecho debe tratarse separadamente de la discusión administrativa sobre El Nido.
La propia formación socialista subraya la presunción de inocencia y evita presentar esa investigación como prueba de irregularidades relacionadas con la concesión del establecimiento.
La cuestión que el PSOE lleva al debate municipal es diferente: pretende conocer qué situación mantiene actualmente la concesión otorgada originalmente en 2017, quién ejerce su explotación y qué controles ha desarrollado el Ayuntamiento de Estepona.
Mezclar ambos asuntos conduciría a conclusiones que la información disponible no permite sostener.
Las fiestas y eventos de El Nido también generan preguntas
El debate abierto por los socialistas no termina con la licencia y la concesión.
El PSOE ha solicitado igualmente información relacionada con las fiestas, celebraciones y eventos desarrollados en El Nido.
Según las declaraciones atribuidas a Emma Molina, algunas actividades habrían contado con generadores instalados en una zona próxima al río.
Esta circunstancia lleva a la formación a preguntar qué autorizaciones respaldan los diferentes eventos y qué mecanismos de control aplica el Ayuntamiento.
Las actividades extraordinarias pueden presentar características diferentes a las propias del funcionamiento habitual de un establecimiento. Su régimen administrativo depende de factores como la naturaleza concreta del evento, las instalaciones empleadas, el aforo, los horarios y otras circunstancias.
Por ello, conocer la situación de El Nido exige distinguir entre la autorización ordinaria del establecimiento y los permisos que puedan resultar aplicables a determinadas celebraciones.
Las siete preguntas que el PSOE quiere que responda García Urbano
El debate puede sintetizarse alrededor de siete cuestiones principales:
¿Cuál es actualmente la situación de la licencia de actividad de El Nido?
¿Qué ocurrió con el expediente iniciado en 2019?
¿Qué título administrativo ha permitido el funcionamiento del establecimiento desde 2021?
¿Quién explota actualmente El Nido?
¿Se ha producido alguna cesión, transmisión, subarriendo o modificación de la concesión otorgada en 2017?
¿Qué permisos respaldan las fiestas y eventos desarrollados en el establecimiento?
¿Qué inspecciones y controles ha realizado el Ayuntamiento de Estepona durante estos años?
Responder documentalmente a estas preguntas permitiría separar los hechos administrativos comprobables del enfrentamiento político surgido alrededor del establecimiento.
El antecedente de El Nido y la playa naturista de Costa Natura
La polémica relacionada con El Nido tampoco surge completamente de la nada.
En 2021, coincidiendo con el periodo en el que comenzó a funcionar el establecimiento, se produjeron críticas de usuarios y colectivos vinculados al naturismo en Costa Natura.
El conflicto estaba relacionado con las restricciones y cambios percibidos por algunos usuarios después de la instalación del establecimiento en una zona históricamente asociada a la práctica naturista.
El PSOE recupera ahora ese antecedente para reforzar una crítica política más amplia sobre la gestión municipal de los espacios públicos sometidos a concesiones privadas de larga duración.
Para los socialistas, adjudicar una concesión no supone que la Administración pueda desentenderse posteriormente de su funcionamiento.
Su planteamiento es que el Ayuntamiento debe comprobar durante toda la vigencia de la concesión que se mantienen las condiciones establecidas y se cumplen las obligaciones administrativas correspondientes.
García Urbano, señalado políticamente por la gestión de El Nido
La polémica adquiere una dimensión política porque el PSOE dirige sus preguntas directamente al Gobierno municipal encabezado por José María García Urbano.
Emma Molina considera que corresponde al Ayuntamiento explicar qué controles se han realizado sobre El Nido y por qué, según sostiene su formación, el expediente iniciado en 2019 no aparece formalmente resuelto mediante la concesión de la licencia de actividad consultada.
El PSOE utiliza así el caso para cuestionar el modelo de gestión municipal sobre determinadas concesiones de larga duración.
Su argumento se centra en que la adjudicación de un espacio público durante varias décadas debe ir acompañada de supervisión administrativa durante toda la concesión.
No basta, según este planteamiento, con adjudicar inicialmente el espacio. También resulta necesario comprobar posteriormente quién lo explota, bajo qué condiciones, qué modificaciones se autorizan y si las actividades desarrolladas respetan las obligaciones aplicables. Un debate similar sobre posibles cuestiones administrativas y urbanísticas puede encontrarse en una reciente noticia sobre: polémica por la mezquita de Sevilla: Vox plantea acudir a los tribunales por un supuesto incumplimiento urbanístico.
Licencia, concesión y autorización: tres conceptos que no significan lo mismo
Una parte de la confusión generada alrededor del caso procede de utilizar indistintamente términos administrativos que responden a cuestiones diferentes.
La concesión regula esencialmente el derecho otorgado para ocupar, utilizar o explotar un determinado bien o espacio público bajo unas condiciones concretas.
La licencia de actividad, cuando resulte aplicable, está relacionada con la autorización administrativa necesaria para desarrollar determinada actividad y verificar el cumplimiento de las condiciones correspondientes.
Finalmente, pueden existir otras autorizaciones específicas, por ejemplo para determinadas instalaciones, actuaciones o eventos extraordinarios.
Por tanto, saber que existe una concesión desde 2017 no resuelve automáticamente las preguntas relacionadas con el expediente de actividad iniciado en 2019.
Del mismo modo, comprobar la situación de ese expediente tampoco permite saber, sin examinar más documentación, qué autorizaciones específicas pueden haberse concedido para fiestas o eventos posteriores.
¿Qué documentación permitiría despejar definitivamente las dudas sobre El Nido?
Para aclarar el asunto sería especialmente útil conocer el expediente administrativo completo relacionado con la actividad.
Entre la documentación relevante estarían la solicitud presentada en 2019, los proyectos técnicos aportados, los informes municipales, los posibles requerimientos de subsanación, las resoluciones posteriores y cualquier título habilitante utilizado para iniciar o mantener la actividad.
Respecto a la concesión, sería necesario analizar tanto el acuerdo original de 2017 como las modificaciones posteriores, en caso de existir.
También permitirían despejar dudas las resoluciones relativas a cambios de titularidad, cesiones o transmisiones que eventualmente se hubieran producido.
Finalmente, en relación con los eventos, habría que comprobar individualmente qué autorizaciones se solicitaron y concedieron para aquellas actividades que necesitaran permisos específicos.
Solo esa documentación puede ofrecer una imagen completa de la situación administrativa.
El PSOE reclama transparencia al Ayuntamiento de Estepona
La exigencia política formulada por Emma Molina se resume principalmente en una palabra: transparencia.
El PSOE considera que el Ayuntamiento debe explicar públicamente cuál es la situación administrativa de El Nido después de varios años de funcionamiento.
Los socialistas quieren conocer qué ocurrió con el expediente iniciado en 2019, quién explota actualmente el establecimiento, qué modificaciones se han producido sobre la concesión original y cuáles han sido los controles municipales.
Además, reclaman información sobre los permisos relacionados con las fiestas y actividades extraordinarias.
La formación vincula estas preguntas con una cuestión de mayor alcance: la gestión y protección de los espacios públicos de Estepona.
Las playas y el carácter público del espacio, otro punto del debate
Emma Molina también introduce en la polémica una cuestión que trasciende el expediente administrativo de El Nido: el carácter público de las playas.
El PSOE defiende que estos espacios deben mantenerse accesibles y que cualquier aprovechamiento privado derivado de una concesión tiene que convivir con las obligaciones asociadas al dominio público.
Este argumento conecta directamente con las controversias surgidas anteriormente en Costa Natura.
La discusión política, por tanto, no se limita a determinar si falta un documento administrativo. También plantea cómo debe gestionarse un espacio público cuando existe sobre él una explotación económica privada durante un periodo prolongado.
¿Qué está pasando realmente con El Nido en Estepona?
Con la información expuesta públicamente por el PSOE, lo que existe en estos momentos es fundamentalmente una petición de explicaciones al Ayuntamiento de Estepona.
La formación socialista sostiene que el expediente de licencia comenzó en 2019, que El Nido funciona desde 2021 y que en la documentación municipal consultada no consta formalmente concedida esa licencia de actividad.
A ello suma preguntas sobre una concesión otorgada en 2017 durante 50 años, la identidad del actual explotador, posibles modificaciones de aquella concesión y las autorizaciones correspondientes a determinados eventos.
Esto no equivale, por sí solo, a demostrar que El Nido haya desarrollado su actividad durante cinco años sin ningún título habilitante.
Esa diferencia resulta esencial.
Para poder establecer exactamente cuál ha sido la situación jurídica del establecimiento desde 2021 necesitamos conocer qué procedimiento administrativo se utilizó, qué autorizaciones existieron y cuál es el contenido íntegro del expediente municipal.
El Ayuntamiento tiene ahora la posibilidad de despejar las incógnitas
El debate abierto por el PSOE puede resolverse, al menos desde el punto de vista administrativo, aportando documentación y una cronología precisa. Si El Nido dispone de los títulos necesarios para funcionar, conocerlos permitiría aclarar la controversia.
Si el expediente iniciado en 2019 continúa pendiente, corresponde explicar su situación y los motivos de esa demora.
Y si durante estos años se han producido modificaciones sobre la concesión, cambios en la explotación o autorizaciones adicionales para eventos, esa información permitiría reconstruir con precisión cómo ha evolucionado administrativamente El Nido desde 2017 hasta la actualidad.
El caso coloca así al Gobierno de García Urbano ante una serie de preguntas muy concretas que van más allá del enfrentamiento habitual entre gobierno y oposición.
Estamos hablando de una concesión pública de 50 años, un establecimiento abierto desde 2021, un expediente iniciado en 2019 y diversas actividades desarrolladas durante ese periodo.
El PSOE exige conocer cómo encajan todas esas piezas.
La respuesta definitiva dependerá de los documentos municipales y de las explicaciones que aporte el Ayuntamiento de Estepona. Hasta entonces, la controversia permanece centrada en la misma pregunta que ha desencadenado todo el debate: cuál ha sido exactamente la situación administrativa de El Nido durante sus años de funcionamiento y qué control ha ejercido el Ayuntamiento sobre la concesión y las actividades desarrolladas en este espacio de Costa Natura.
