Incendio en una fábrica de asfaltos de Santiago: claves para reforzar la seguridad contra incendios en instalaciones industriales. El incidente en el polígono del Tambre pone el foco en la prevención y la protección de las instalaciones industriales.
Un incendio declarado este lunes en una fábrica de asfaltos situada en el polígono del Tambre, en Santiago de Compostela, movilizó durante la tarde a varias dotaciones de Bomberos, así como a agentes de la Policía Nacional y de la Policía Local. El fuego afectó a la chimenea de las instalaciones de la empresa Probisa, ubicadas en el número 13 de la Vía Pasteur.
Aunque no se apreciaban llamas desde el exterior, el intenso olor a asfalto quemado se extendió por buena parte del polígono industrial. El 112 Galicia recibió el aviso poco después de las cinco y media de la tarde y activó un amplio dispositivo de emergencia para garantizar la seguridad y evitar que la situación evolucionara hacia un escenario de mayor riesgo.
La seguridad industrial exige actuaciones preventivas continuas
Las plantas dedicadas a la fabricación y tratamiento de asfaltos trabajan con materiales sometidos a altas temperaturas, combustibles y procesos industriales complejos que requieren medidas de protección especialmente rigurosas. Una incidencia localizada, incluso cuando no presenta llamas visibles, puede representar un riesgo importante si afecta a conductos de evacuación de humos, sistemas térmicos o equipos de producción.
La correcta planificación de la seguridad industrial permite reducir notablemente las probabilidades de que un incidente se propague. Para ello resulta esencial disponer de planes de emergencia actualizados, sistemas automáticos de detección, protocolos de actuación perfectamente definidos y un mantenimiento periódico de todas las instalaciones críticas.
Ignifugaciones: una inversión imprescindible para minimizar riesgos
Las ignifugaciones constituyen una de las medidas más eficaces para aumentar la resistencia al fuego de los elementos estructurales de una instalación industrial. Gracias a estos tratamientos especializados, estructuras metálicas, conductos, soportes y cerramientos mantienen durante más tiempo su estabilidad cuando se produce un incendio, facilitando la evacuación, la intervención de los equipos de emergencia y la protección de los bienes materiales.
La aplicación de soluciones ignífugas certificadas permite cumplir con la normativa vigente y prolongar la capacidad resistente de la estructura frente a temperaturas extremas. En sectores donde se manipulan hidrocarburos, betunes o materiales derivados del petróleo, estos tratamientos adquieren un valor especialmente relevante debido a la elevada carga térmica existente durante el proceso productivo.
Ignifugación de nave industrial para proteger procesos de alto riesgo
La ignifugación de nave industrial representa uno de los pilares fundamentales de cualquier estrategia de protección pasiva contra incendios. Mediante pinturas intumescentes, morteros ignífugos, paneles resistentes al fuego y revestimientos específicos es posible incrementar considerablemente el tiempo durante el cual la estructura conserva su capacidad portante.
Este tipo de actuación resulta especialmente recomendable en fábricas de asfaltos, industrias químicas, almacenes logísticos y centros de producción donde existen hornos, calderas o equipos sometidos a elevadas temperaturas. Una estructura adecuadamente protegida reduce el riesgo de colapso, facilita las labores de extinción y disminuye las pérdidas económicas derivadas de un siniestro.
Las chimeneas industriales requieren inspecciones periódicas
El incidente registrado en Santiago pone de manifiesto la importancia de realizar inspecciones preventivas en las chimeneas industriales. Estos elementos trabajan de forma constante evacuando gases calientes, partículas y vapores procedentes de los procesos de fabricación.
La acumulación de residuos, la degradación de materiales o la aparición de fisuras pueden favorecer situaciones de sobrecalentamiento capaces de originar incendios localizados. Por este motivo, las revisiones periódicas permiten detectar anomalías antes de que evolucionen hacia incidencias más graves.
Además de la inspección visual, conviene realizar controles de temperatura, limpieza interior, revisión de juntas, comprobación de aislamientos térmicos y análisis del estado general de los sistemas de extracción, tal como puedes consultar en esta entrada del portal ardawest.eu.
Los sistemas de detección permiten actuar con rapidez
La rapidez durante los primeros minutos resulta determinante para controlar cualquier incendio industrial. Los modernos sistemas automáticos de detección incorporan sensores de temperatura, detectores de humo, cámaras térmicas y equipos de monitorización continua capaces de identificar cualquier anomalía antes de que alcance grandes dimensiones.
Una alarma temprana activa de forma inmediata los protocolos internos, facilita la intervención de los equipos de emergencia y reduce considerablemente la posibilidad de propagación del fuego hacia otras áreas de producción.
En industrias donde existen procesos continuos, disponer de sistemas inteligentes de supervisión constituye una herramienta indispensable para proteger tanto a los trabajadores como a las instalaciones.
La formación del personal reduce los tiempos de respuesta
La tecnología resulta fundamental, pero su eficacia aumenta cuando va acompañada de una adecuada formación de los trabajadores. Todo el personal debe conocer los procedimientos de evacuación, el funcionamiento de los sistemas de alarma, la ubicación de los equipos de protección y las actuaciones previstas ante cualquier emergencia.
Los simulacros periódicos permiten evaluar los tiempos de respuesta, detectar posibles deficiencias organizativas y mejorar la coordinación entre todos los departamentos implicados. Cuanto mayor sea la preparación del personal, más eficaz será la actuación durante una situación real.
Asimismo, la existencia de responsables de emergencia claramente identificados facilita la toma de decisiones durante los primeros instantes del incidente.
El mantenimiento preventivo evita averías con consecuencias graves
Gran parte de los incendios industriales tienen su origen en fallos mecánicos, eléctricos o térmicos que podrían haberse detectado mediante un programa de mantenimiento adecuado.
Las revisiones preventivas deben incluir motores eléctricos, cuadros de distribución, sistemas hidráulicos, quemadores, calderas, conductos de extracción, válvulas de seguridad y equipos sometidos a temperaturas elevadas.
La sustitución anticipada de componentes desgastados, junto con la limpieza periódica de instalaciones y la monitorización de parámetros críticos, disminuye significativamente la probabilidad de que aparezcan focos de incendio.
La protección pasiva complementa a los sistemas de extinción
Mientras los sistemas activos actúan cuando el incendio ya se ha iniciado, la protección pasiva trabaja desde el primer momento limitando la propagación del fuego y del humo.
Los sectores de incendio correctamente compartimentados, las puertas cortafuegos, los sellados resistentes al fuego, los revestimientos ignífugos y las barreras de protección permiten contener el avance del incendio durante el tiempo suficiente para facilitar la evacuación y la intervención de los servicios de emergencia.
Este enfoque integral mejora notablemente la seguridad global de cualquier instalación industrial y reduce los daños materiales ocasionados por un siniestro.
La planificación de emergencias fortalece la continuidad de la actividad
Toda empresa industrial debe disponer de un plan de emergencia adaptado a las características de sus procesos productivos. Dicho documento establece los procedimientos de actuación, los responsables de cada fase, las vías de evacuación, los sistemas de comunicación y las medidas necesarias para garantizar la seguridad de trabajadores y visitantes.
La actualización periódica del plan resulta imprescindible cuando se incorporan nuevas líneas de producción, maquinaria o modificaciones estructurales. Además, la coordinación con los servicios públicos de emergencia favorece una intervención más rápida y eficaz cuando se produce cualquier incidencia.
La prevención sigue siendo la mejor herramienta frente a los incendios industriales
El incendio registrado en la fábrica de asfaltos del polígono del Tambre evidencia la necesidad de mantener una vigilancia permanente sobre las instalaciones industriales donde se desarrollan procesos con elevadas temperaturas. La rápida movilización de Bomberos, Policía Nacional, Policía Local y servicios de emergencia permitió controlar la situación sin que evolucionara hacia consecuencias de mayor gravedad.
La aplicación de medidas preventivas, la protección pasiva mediante soluciones ignífugas, el mantenimiento continuo, la inspección de equipos críticos y la formación del personal constituyen la base de una estrategia eficaz para minimizar riesgos. Apostar por instalaciones seguras no solo protege a los trabajadores y las infraestructuras, sino que también garantiza la continuidad de la actividad industrial y reduce el impacto económico derivado de cualquier incidente.
