Tener un sistema de extinción automática cocinas instalado en la campana industrial de nuestro negocio es indispensable para garantizar una correcta seguridad en la cocina de nuestro bar, restaurante o cualquier otro negocio de hostelería. No hay que olvidar que en una cocina el riesgo de incendio se multiplica, debido a que es la zona donde se preparan los alimentos y el contacto con el fuego es constante por medio de las zonas de cocción, freidoras, planchas, hornos o fuegos para sartenes y ollas. A esto se une la presencia y acumulación de grasas presentes en la cocina, en los filtros o en las campanas y que pueden actuar como combustible para que el fuego se extienda velozmente a otras zonas.

Además este sistema es obligatorio si la potencia instalada en las cocinas excede de 50kW o 20kW de para cocinas de uso hospitalario o residencial público según el Código Técnico de la Edificación, lo que engloba casi todas las cocinas profesionales de hostelería en general. Aún así no se debería instalar solo por ser una exigencia legal sino para garantizar la integridad y seguridad de nuestra cocina o local comercial. Tener un Sistema de extinción de incendios en campanas extractoras potente y eficaz en su cocina no sólo le hará cumplir los requisitos legales sino que le garantizará mayor seguridad en su local hostelero minimizando el eventual riesgo de incendio o que este no se extienda a otras zonas del negocio.

Estos sistemas deben de ser homologados y certificados conforme a UNE 23501: 2017 y con Evaluación técnica de idoneidad ETI-2007 favorable. Se recomienda que sean autónomos y automáticos, para que se activen sin necesidad de activación manual y funcionen sin preciar de energía eléctrica. El agente químico del extintor incluido en el sistema para campanas murales o centrales tiene que ser un agente eficaz que impida la reignición y sea capaz de sofocar el incendio en pocos segundos asegurando todas las zonas, como por ejemplo, un agente en forma de espumógeno.