20 años sin licencia en el Teatre Serrano de Gandia: el PP exige soluciones
En pleno corazón de Gandia, el Teatre Serrano cumple ya 20 años sin licencia de actividad, una anomalía que el Partido Popular no deja pasar por alto y que ha situado a la ciudad en el centro de un debate sobre la importancia real de las licencias de actividad, declaraciones responsables, licencias de apertura y licencias de obras para cualquier empresa o institución cultural. La concejala del Grupo Municipal Popular, Mar Beltrán Alandete, no ha dudado en calificar la situación de “gravísima” y ha insistido en que “no se puede seguir escondiendo”.
Beltrán Alandete ha subrayado que el Teatre Serrano es un referente cultural de la ciudad, y que mantenerlo sin la debida licencia actividad supone un riesgo legal y de seguridad que no puede ignorarse, por mucho que se cumplan algunas medidas de control.
Un vigésimo aniversario marcado por la polémica
Con motivo del 20 aniversario de la remodelación del teatro, la concejala popular quiso reconocer “la dedicación y compromiso de los profesionales de las artes escénicas en Gandia”, pero al mismo tiempo destacó la grave irregularidad administrativa que persiste desde su reapertura. “Es incomprensible que un edificio de tanta relevancia cultural permanezca sin licencia de actividad, pese a los reiterados avisos y solicitudes de regularización que incluso llegaron al Síndic de Greuges”, señaló Beltrán Alandete.
El Síndic de Greuges admitió a trámite la petición del PP y requirió al Ayuntamiento de Gandia explicaciones sobre esta situación. Gracias a esta intervención, el gobierno socialista remitió un informe técnico que confirmaba la ausencia de la licencia. Sin embargo, a pesar de los años transcurridos desde la elaboración del informe en 2023, el Teatre Serrano sigue operando sin licencia oficial, según lamenta la concejala popular.
Riesgos y consecuencias de operar sin licencia
La inexistencia de una licencia de actividad no es un mero formalismo: afecta directamente a la seguridad de los usuarios y a la legalidad del funcionamiento del recinto. Las licencias de actividad, junto con las declaraciones responsables, licencias de apertura y licencias de obras, garantizan que cualquier establecimiento cumpla con las normativas vigentes en materia de seguridad, accesibilidad y protección contra incendios.
Operar sin licencia expone a las instituciones y empresarios a sanciones administrativas, cierres forzosos e incluso responsabilidades civiles en caso de accidente. Por ello, regularizar la situación del Teatre Serrano no es solo un acto administrativo, sino una cuestión de responsabilidad y de seguridad para toda la ciudadanía de Gandia.
Respuesta del gobierno local: la OCA como solución temporal
Por su parte, la tenienta de alcalde de Cultura, Balbina Sendra Alcina, defendió la situación argumentando que “el edificio cumple con todas las medidas de seguridad” y que, dado el carácter histórico del recinto, las licencias se tramitan a través de un Organismo de Certificación Administrativa (OCA). Según Sendra Alcina, esta vía garantiza que el teatro cumple con los estándares de seguridad necesarios, aunque formalmente carezca de licencia de actividad.
Si bien la intervención de la OCA ofrece cierta seguridad jurídica y técnica, no sustituye la necesidad de una licencia de actividad en Sevilla y en cualquier otra ciudad, que garantice la plena legalidad de un espacio cultural abierto al público. Esta situación evidencia la complejidad de compatibilizar patrimonio histórico con la normativa actual, pero también la urgencia de adoptar medidas definitivas.
Inversiones y mejoras: seguridad y eficiencia energética
Durante los últimos años, se han invertido 500.000 euros en la renovación del sistema de climatización del Teatre Serrano, y se han adjudicado nuevos contratos por 160.000 euros para continuar con la modernización del recinto. Estas mejoras incluyen actualizaciones de los sistemas de seguridad y optimización de la eficiencia energética, lo que demuestra un compromiso con la funcionalidad y la sostenibilidad, aunque no resuelva la falta de licencia formal.
La importancia de regularizar licencias de actividad en cualquier empresa o institución
La situación del Teatre Serrano sirve de ejemplo de por qué es vital que cualquier empresa o institución, cultural o comercial, cuente con sus licencias de actividad, declaraciones responsables, licencias de apertura y licencias de obras al día. No solo se trata de cumplir con la ley, sino de garantizar que los espacios públicos y privados ofrecen seguridad, accesibilidad y condiciones óptimas para empleados y usuarios.
Además, una licencia de actividad bien gestionada permite adaptarse a cambios normativos futuros, facilita la obtención de seguros y da confianza a inversores y patrocinadores. En casos de traspaso o cambio de titularidad, también es fundamental contar con procedimientos claros para actualizar la documentación, tal como se explica en cambio de titularidad de licencia de actividad.
Perspectivas y demandas del Partido Popular
El PP ha reiterado que Gandia merece una gestión cultural responsable, que no se limite a organizar actos o a fotografías oficiales, sino que garantice que todos los espacios públicos cumplen con las normas legales y de seguridad. Mar Beltrán Alandete ha insistido en que la administración local debe tomar medidas concretas para regularizar la situación del Teatre Serrano, evitando que pasen más años sin que se emita la licencia de actividad correspondiente.
El partido advierte que seguir permitiendo que el teatro opere sin licencia es una irresponsabilidad que puede derivar en problemas legales y de seguridad. En este sentido, el PP ha exigido la elaboración de un calendario claro para la regularización y un seguimiento público de los avances en la obtención de la licencia.
Licencias como garantía de seguridad y legalidad
El caso del Teatre Serrano pone de relieve que las licencias de actividad no son simples trámites burocráticos, sino herramientas esenciales para garantizar la legalidad, la seguridad y la sostenibilidad de cualquier empresa o espacio cultural. Ignorar esta realidad durante décadas, como ha ocurrido en Gandia, puede generar riesgos que, afortunadamente, no se han materializado, pero que podrían haberse evitado mediante una gestión responsable.
Por tanto, la regularización administrativa, la transparencia y la aplicación rigurosa de las normas deben ser prioritarias para cualquier gobierno local, asegurando que la cultura, el comercio y cualquier actividad abierta al público se desarrollen con todas las garantías legales y de seguridad necesarias.
El Teatre Serrano sigue siendo un símbolo de la ciudad, pero su vigésimo aniversario debería marcar también el inicio de la solución definitiva a un problema que arrastra ya dos décadas de irregularidades.
