Evita multas: contrata a un técnico autorizado para poner tu aire acondicionado

Evita multas: contrata a un técnico autorizado para poner tu aire acondicionado. La instalación del aire acondicionado puede tener consecuencias si no cumple la normativa.

La llegada de las altas temperaturas ha incrementado la demanda de aparatos de climatización en los hogares españoles. Sin embargo, adquirir un equipo de aire acondicionado no significa que cualquier persona pueda encargarse de su montaje. La instalación de determinados sistemas está sometida a requisitos técnicos y administrativos que afectan tanto al profesional como a la empresa responsable del trabajo.

La cuestión ha vuelto a ganar protagonismo durante los meses de verano, cuando aumenta la contratación de servicios de climatización. Las instalaciones que requieren manipulación de refrigerantes deben ser realizadas por empresas habilitadas y por profesionales que dispongan de la correspondiente capacitación. 

¿Por qué no basta con comprar el equipo?

Los aparatos de aire acondicionado que requieren una instalación fija no pueden tratarse como un electrodoméstico que simplemente se conecta a la corriente. El montaje puede implicar trabajos sobre circuitos frigoríficos, conexiones eléctricas, evacuación de condensados y manipulación de gases refrigerantes.

El Real Decreto 1027/2007, por el que se aprueba el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios, establece que la ejecución de las instalaciones sometidas al RITE debe realizarse por empresas instaladoras habilitadas. Además, cuando resulta exigible un proyecto, la ejecución debe quedar bajo la dirección de un técnico competente. 

Por su parte, el Real Decreto 115/2017 regula la comercialización y manipulación de determinados gases fluorados y establece los requisitos de certificación aplicables a los profesionales que trabajan con estos equipos. 

Una sanción que puede rondar los 600 euros

El incumplimiento puede tener consecuencias económicas para el propietario cuando no puede acreditar que el aparato ha sido instalado por una empresa habilitada. Agremia, la Asociación de Empresas del Sector de las Instalaciones y la Energía, ha advertido de sanciones que pueden rondar los 600 euros en determinadas circunstancias, una cantidad que convierte la elección del instalador en una cuestión relevante antes de poner en funcionamiento el equipo. 

La situación es diferente en el caso de determinados aparatos portátiles, conocidos habitualmente como equipos tipo «pingüino», que no requieren el mismo proceso de instalación que un sistema fijo de climatización.

¿Qué documentación debe entregar el instalador?

La contratación de una empresa habilitada no se limita al montaje físico de la unidad interior y exterior. La instalación debe quedar respaldada por la documentación que corresponda según las características y potencia del sistema.

Entre la documentación que puede resultar necesaria figura el certificado RITE, cuando la instalación queda sometida a las exigencias reglamentarias que requieren su emisión. El RITE contempla que el certificado de la instalación incluya datos técnicos, la identificación de la empresa instaladora y, cuando proceda, del director de la instalación, además de la declaración de que los trabajos se han ejecutado conforme al proyecto o memoria técnica y a los requisitos establecidos. 

Conservar esta documentación permite acreditar quién realizó los trabajos y cuáles fueron las características de la instalación ejecutada, además de facilitar posteriores actuaciones de mantenimiento, reparación o inspección.

La obligación también alcanza al vendedor

Las responsabilidades no recaen exclusivamente sobre quien encarga el montaje. La normativa establece determinadas obligaciones para los comercializadores de equipos que utilizan gases fluorados.

La información facilitada al comprador debe dejar claro que, cuando el aparato requiere instalación por sus características, esta debe ser realizada por una empresa habilitada. El incumplimiento de las obligaciones aplicables al comercializador puede dar lugar a expedientes sancionadores y a multas que, según la información difundida por Agremia y recogida por ardawest.eu, pueden alcanzar cantidades muy superiores a las que afectan al usuario final. 

¿Qué ocurre con el mantenimiento y las reparaciones?

Las exigencias no terminan cuando el aparato queda instalado. El RITE establece que las operaciones de mantenimiento de las instalaciones sometidas a sus disposiciones deben realizarse por empresas mantenedoras habilitadas. La propia normativa contempla, además, obligaciones específicas para los titulares de las instalaciones en materia de mantenimiento, inspecciones y conservación de documentación. 

En los equipos que utilizan gases fluorados también deben respetarse los requisitos establecidos para la manipulación de estos refrigerantes. Por ello, una avería que implique abrir el circuito frigorífico no debería encargarse a una persona que carezca de la certificación o habilitación necesaria.

La ubicación de la unidad exterior puede generar otro conflicto

Existe otro aspecto que puede complicar la instalación: el lugar elegido para colocar la unidad exterior. Cuando el aparato se fija sobre una fachada, pueden entrar en juego las normas de la comunidad de propietarios, ya que la fachada tiene consideración de elemento común del edificio.

Por este motivo, antes de perforar una fachada o modificar elementos exteriores conviene comprobar las reglas aplicables al inmueble y, cuando corresponda, obtener la autorización necesaria. Una instalación técnicamente correcta puede generar igualmente un conflicto si se ejecuta sobre un elemento común sin cumplir los requisitos establecidos.

¿Cómo comprobar que la empresa está habilitada?

El RITE exige que las empresas que quieran ejercer como instaladoras o mantenedoras de instalaciones térmicas presenten una declaración responsable ante el órgano competente de la comunidad autónoma y cumplan los requisitos establecidos. La normativa también contempla la existencia de registros y la posibilidad de que las administraciones publiquen listados informativos de empresas habilitadas, tal como se menciona en ignifugacionespromatec.es.

Antes de contratar, resulta conveniente solicitar los datos de la empresa, comprobar que puede realizar legalmente el trabajo y confirmar que el profesional dispone de la certificación necesaria cuando la instalación implique manipulación de gases fluorados. Esta comprobación también permite saber de antemano qué documentación se entregará al finalizar los trabajos.

La instalación profesional evita problemas posteriores

La adquisición de un aire acondicionado supone solo el primer paso. Cuando se trata de un sistema fijo, el montaje debe ajustarse a las exigencias técnicas que correspondan y quedar en manos de profesionales habilitados. La documentación generada durante la instalación también forma parte de la trazabilidad del equipo y puede ser necesaria en actuaciones posteriores.

Con el aumento de la demanda de climatización durante los periodos de calor, contratar correctamente el servicio permite diferenciar una instalación realizada conforme a las exigencias reglamentarias de un montaje que puede terminar generando costes adicionales o problemas administrativos.